miércoles, 29 de agosto de 2012

Y YO NO QUIERO...

 


Que falte la cerveza, o no haya vino

Cuando me agarre sed, o traiga amigos

Ni me tapes la visión, o te interpongas

Cuando en la tv miro

Futbol, tenis, box, carreras, o las series

No me gusta, y te detallo

El arroz recocido, o no en su punto

El asado quemado, las achuras secas

Que falte mortadela, salchichón o longaniza

Que no haya toalla limpia, ni camisa planchada

Que tenga que esperar por el mate, o queme

Que no haya bizcochitos, o medialunas, con la excusa

De que llueve, o murió el panadero

Y quiero...

Que seas tolerante mujer, no tires cosas

No agarres el cuchillo, dialoguemos

No me rompas el saco... era un recuerdo

Tenía pensado invitarte a la cantina

Porque vos merecés ser una reina

Dejá que yo preparo...¿no hay pañuelos?


Carlos Adalberto Fernández

UNA ILUSION WASH & WEAR








Busco una ilusión wash & wear
Envasada al vacío, tamaño vida.
Envase termocontraíble, tipo mina,
batería lunar, recargable a sexo.


Una ilusa digamos, que se rife a ojazos,

que se entregue al quía
sin pedir, sin dudar, sin dejar de soñar.

Oreja sensible al verso franelero,

a la promesa incierta.
Una ilusa, una gila, una otaria, pero buena.

Le prometo cuidarla, protegerla.


jamás desilusionarla.
A cambio entrego en consignación.
rencores, desconfianzas, escepticismos,

deseos de venganza.


Y prometo


contestarle cada tanto "sí querida".
Carlos Adalberto Fernández

domingo, 29 de enero de 2012

ENSALADA

"el ajo se transformó en   repollo"
 Liliana Varela
 A la risa la canjearon por un ajo barato que olía a   repollo,
 a mí me canjearon por un gordo sin barba que olía a   camello,
 al amor lo canjearon por una zanahoria que olía a   zapallo,
 al silencio lo canjearon por una mona que olía a   Jiménez.
Yo me chupaba el alma con gusto a   melancolía
 y me importaba un rábano del limón o del   rabanito
 y la tarde era una lechuga francesa del   Louvre
 condimentada con sal, aceite y aceto   balsámico.


 Jorge Luis   Estrella

viernes, 27 de enero de 2012

Me encantaron, queridas damas, vuestros escritos acerca de los que no existen. Les agrego esta historia real.

Era un nonato bastante novato,
hacía poco que no era,
pero, para no ser, era bastante loco
e iba de nada en nada por la vereda 
solo, sin hacer ruído.
Como era un nonato novato
era un nonato torpe 
que, a veces, por equivocación,
nacía por un rato.
después desaparecía y de él
sólo quedaba un zapato.
Cierta noche al mediodía
conoció a una nonata,
el diablo metió la pata
y tuvieron nonatitos.

Jorge Luis Estrella

martes, 24 de enero de 2012

HOY Y AYER


Hoy estoy abierto al público.
Ayer estuve cerrado     por duelo.
Hoy canta mi canario.
Ayer sufrió de afonía.
Hoy     hay ceniza volcánica.
Ayer también hubo.
Hoy te amo como     ayer.
Ayer no sabía cuánto te amaba.
Hoy tengo puestos los ojos     para reír.
Ayer tuve puestos los ojos para llorar.
Hoy voy hacia     mañana.
Ayer no creía en el tiempo.


Jorge Luis     Estrella

viernes, 20 de enero de 2012

CIEN MANOS
























Miró la luna estancada
en los peldaños del tiempo
y detrás de las pupilas
cien manos le aparecieron.

Con unas limpió la casa,
con otras hizo un ropero
y con otras aplaudió
el último de los estrenos.

Con unas que le quedaban
amaneció en los esteros
junto a la bella María
sin nada sobre su cuerpo.

Con sus treinta y cinco manos
la acarició con esmero
y no hubo poro ninguno
que no se volviera fuego.

Y luego se despertó
y no recordó su sueño
el que perdiera sus manos
en un accidente aéreo.
Jorge Luis Estrella







jueves, 19 de enero de 2012

Antes de que me escupan los guanacoas,
antes de que las luciérnagas se enceguezcan
estoy aquí de nuevo, con el corazón
palpitante,
con el amor pleno de sonrisas,
con todos los versos con ganas de florecer,
con toda la esperanza erguida y musitadora,
estoy con todo, con todo.
Vuelvo con la frente marchita
pero mientras sea sólo con la frente no pasa nada,
vuelvo como el que sabe que nunca se fue
sino que anduvo de vacaciones
para tomar nuevas fuerzas,
para cargarse del arrullo de las palomas del mundo,
para inventar fantásticos senderos,
para que las experiencias prolifren
y se renueve el aire de los días
pero vuelvo con la pasión de siempre,
la voluntad de siempre,
la barba de siempre,
las lolas de siempre.
Mis hijos ya son grandes y tal vez ahora
tenga yo más tiempo para recalar en el puerto
entrañable de Muestrario
y quedarme mirando las gaviotas,
leyendo versos de amor y de desamores,
chistes, informaciones, deformaciones,
canciones,
saludos, escudos, felpudos, zancudos,
quedarme viendo el agua que corre por el río
y viendo los sauces que lloran hacia el agua
y los ceibos de la infancia me peinen la memoria.
Aquí estoy, decíamos ayer...
La vida canta, ruge, llora, grita.
Debemos escucharla.

Jorge Luis Estrella